La crisis de Samsung

Samsung es el mayor grupo empresarial surcoreano, con numerosas filiales que abarcan negocios como la electrónica de consumo, tecnología, finanzas, aseguradoras, construcción, biotecnología y sector servicios. Desde su fundación en 1938 se ha consolidado como una de las empresas más exitosas y con más fama del mundo.

Samsung posee cientos de oficinas en Estados Unidos, Europa y Asia

Pero aún con todo esto esta marca ha pasado momentos de crisis en su trayectoria. Probablemente el momento más crítico fue en el año 2016 debido a su modelo de «phablet», el Samsung Galaxy Note 7.

Apple acaba de anunciar el Iphone 7, que para muchos fue una decepción. Samsung quiso aprovechar esta oportunidad acelerando la producción del que por aquel entonces era su nuevo modelo, pero como siempre se suele decir, las prisas nunca son buenas consejeras.

El resultado de esta carrera fue que el Samsung Galaxy Note 7 se prendía en llamas y explotaba sin ningún motivo, y no fue hasta un año después cuando la compañía desvelo el porqué sucedía esto. De acuerdo con una investigación interna realizada por Samsung, el principal culpable de los incendios del Galaxy Note 7 fue la batería.

El problema con la primera versión del smartphone, el cual utilizaba la denominada Batería A, era que el electrodo negativo de la pila tenía un ligero doblez, lo que permitía que los electrodos positivos y negativos se juntaran, provocando así un corto circuito y posteriormente un incendio.

Samsung retiró estos modelos rápidamente y los sustituyó por otros. La segunda versión del Note 7 contaba con una nueva batería de un fabricante diferente que supuestamente resolvería el problema. Demostró que ahora la Batería B tenía rebabas de soldadura anormales en el electrodo positivo. Éstas causaron un contacto directo entre ambos electrodos, causando de nuevo incendios.

Después de este segundo intento fallido la compañía termino tirando la toalla y retirando el producto del mercado, dejando una muy mala imagen.

Tras el estrepitoso fracaso de este modelo los inversores borraron 14.300 millones de dólares de la capitalización de la firma sur coreana. «Algunos dijeron al principio que el Galaxy Note 7 podría ser el mejor ‘smartphone’ hecho nunca, pero ahora es posible que sea el peor teléfono jamás fabricado», dijo el analista de IBK Securities Lee Seung-woo, quien además estimó que la empresa reportará débiles ventas en el cuarto trimestre de 20916. Las acciones de Samsung cerraron el lunes siguiente con un declive de 6,98%, su mayor caída diaria en más de cuatro años.

El descenso en el valor de la empresa continuó hasta el segundo trimestre de 2017, cuando subió un 7,5%. Esta remontada se debió a los buenos resultados de los modelos lanzados en ese tiempo, el Galaxy S8 y S8+

La diferencia entre las empresas que triunfan y las que no es la capacidad de manejar las crisis, y Samsung demostró que siempre hay tiempo para hacer las cosas bien y retomar el camino. Primero contratando a analistas para descubrir porque falló su producto y lavarse la cara frente a su público, y luego creando dos de sus mejores smartphones hasta la fecha.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar