La tasa de riesgo de pobreza es un indicador del mercado laboral muy útil para analizar la situación económica de un país. Para entender este concepto primero hay que tener en cuenta a que consideramos pobreza; la pobreza es la privación material, medida mediante el ingreso o el consumo del individuo o la familia. Con este baremo se mide la pobreza extrema, al nivel de no contar con el ingreso necesario para satisfacer las necesidades de alimentación básicas.

La tasa de riesgo de pobreza es el porcentaje de hogares cuyos ingresos totales se encuentran por debajo del 60% del ingreso mediano total nacional. Es un indicador relativo que sirve para entender la situación dentro de una sociedad determinada. Ese porcentaje del 60% fue elegido por convención en diciembre de 2001 por el Consejo Europeo de Laeken para el conjunto de la Unión Europea.
Según recoge el Anuario Estadístico de 2019 estos eran los datos de la tasa de riesgo de pobreza en el año 2017:

Como se puede observar la tabla realiza una distinción entre la población que cuenta con un alquiler imputado y la que no. En los totales vemos que existía más riesgo de pobreza en las personas sin alquileres, y dentro de ellos las mujeres tenían un porcentaje mayor aun que los hombres. Esto se debe probablemente a la brecha salarial y a la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el mercado laboral.
Ahondando un poco más en el aspecto de la edad vemos que la franja de 16 a 29 años es la que más riesgo de pobreza tiene cuando no cuentan con alquiler, sin embargo, cuando sí cuentan con él la veta más castigada es la de los menores de 16.
Relacionado con estos datos encontramos la tasa de riesgo de pobreza, pero esta vez separada por Comunidades Autónomas.

En esta estadística vemos que la que peor dato registra es Extremadura con un 38,8% seguida de Ceuta con un 32,5%, y la mejor colocada es Navarra con tal solo un 8,3%. Este orden se mantiene en los dos apartados.
Además, fuera del anuario nos encontramos con unos números publicados por el periódico ABC que son más actuales (año 2019).

Es cierto que en esta tasa también se tiene en cuenta la exclusión social en un ámbito más cultural, pero aun así se puede apreciar un crecimiento negativo en los porcentajes. El orden no ha permutado prácticamente en comparación con los datos registrados en 2017 pero es muy destacable que todas las Comunidades Autónomas han subido este porcentaje.
La pobreza es un factor que está mucho más cerca de nosotros de lo que esperamos y estos datos son vitales para comprenderlo. Por eso no hay que mirar para otro lado, hay que estudiar este suceso y entender como frenarlo, porque solo con trabajo y solidaridad se puede revertir esta situación que puede afectarle a absolutamente todo el mundo.